LAS RUNAS DEL AMOR
Las runas son otro método esotérico para saber algo más sobre el futuro del consultante. Las runas se utilizan tanto para la magia como para el arte de la adivinación, de ahí su nombre que deriva de runar, traducido como “señal mágica”.
Se trata de veintinueve pequeñas piedras que tienen grabados caracteres de un alfabeto de origen etrusco, y que utilizaban hace siglos los pueblos germánicos, mas tarde influenciado por los celtas.

La principal diferencia que existe con otras disciplinas de adivinación, es que la rúnica abarca tanto las cuestiones filosóficas y metafísicas, profundizando en la psique del hombre, como en las mas mundanas. Pueden hablar sobre todos los aspectos que conciernen al ser humano (pasión, amor, alegría, valores), que es el eje de esta simbología, y lo conectan con un ser superior y con la Madre Naturaleza. Otra diferencia que le caracteriza es que se utilizan más bien para aconsejar y no para adivinar el futuro, es decir, según esta mancia el destino no es inexorable, sino que el hombre tiene la capacidad para cambiarlo y debe aprovechar esa libertad que le ha sido otorgada.
Cuando hay realmente conexión entre la tirada de runas y el interlocutor, las runas darán forma a la respuesta especifica para consulta; de hecho, en tiempos remotos se pensaba que los dioses hablaban a través de ellas. La tirada más común es la individual, que es muy sencilla de realizar. Para obtener la respuesta mas clara posible, se meten todas las runas en una bolsita de terciopelo, a continuación la envolvemos con nuestras manos y la agitamos para que las runas se mezclen en el interior. Se aconseja que la cuestión que se plantee no tenga una respuesta de si o no, ya que de esta forma se perdería todo el significado y la ayuda que nos podrían dar.
La persona que consulta debe concentrarse en la pregunta con los ojos cerrados, realizándola mentalmente, y a continuación extraer una runa de la bolsa. Aun sin mirarla, debe mantenerla oculta en su puño y después de unos instantes arrojarla hacia una superficie dura y estable; su significado dependerá de si ha caído boca arriba o boca abajo.

Este tipo de tirada se puede aplicar para cualquier consejo sobre nuestra vida (salud, dinero, trabajo, amor); pero sobre esto último, al ser un tema muy recurrente, existen otras muchas tiradas que pueden ayudar a despejar dudas. Hay una en concreto que solo se puede utilizar en los casos amorosos, es decir, para dudas relacionadas con relaciones de pareja, sentimientos, amor o pasión. En este caso, deben emplearse solo once runas de las veintinueve que existen.
El consultante ha de concentrarse lo máximo que pueda en el nombre y el rostro de la persona sobre la que quiere preguntar, y si no la conoce porque su pregunta es una tirada general sobre el amor, deberá esbozar en su mente mas o menos como quiere que sea la persona que pueda ser su pareja en un futuro, mientras escoge la runa. Entonces, dependiendo de la que haya salido, se dará un consejo sobre el futuro sentimental de la persona. Mas que de futuro o de acontecimientos venideros, nos ponen sobre aviso de los distintos caminos que podemos tomar ante una situación, la necesidad de ponerse en el lugar del otro o tomar otro punto de vista, para que el consultante no se empecine en querer prolongar una situación que no vale la pena, o para que luche por algo que tiene previsiblemente un final favorable. Si la concentración es buena, la respuesta que salga tiene que completar perfectamente la pregunta, y encender una luz en el problema sentimental de la persona.
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