Origen y utilidades de las runas
Las runas son una forma adivinatoria que en su origen etimológico significa secreto, que puede ayudar a distinguir el camino que una persona ha de tomar en su destino. Las runas son símbolos del alfabeto que utilizaban los pueblos germánicos, para expresar mediante mensajes cortos lo que querían transmitir a generaciones venideras. La mayoría de estas runas y sus mensajes se han encontrado en los países nórdicos, y desde allí fueron extendidos a otros territorios por los vikingos, como Inglaterra o la Bretaña francesa. Fueron perdiendo fuerza como medio de expresión a medida que se hacía fuerte el cristianismo y con el alfabeto romano. En Escandinavia se siguieron utilizando hasta bien entrada la Edad Media, y actualmente se utilizan como un sistema adivinatorio por muchos videntes.
Las runas tienen esa forma angular porque en principio fueron pensadas para ser talladas en superficies duras, para que su mensaje perdurara en el tiempo. Aparte de su origen comunicativo, estos símbolos también tenían un significado mágico y se utilizaban como oráculo de adivinación, sirviendo durante mucho tiempo para guiar el destino de los pueblos vikingos. Por ejemplo, las tribus germánicas confiaban sus decisiones bélicas al oráculo de las runas, siguiendo sus consejos y orientaciones para así poder ganar las batallas.
Actualmente, las runas se utilizan básicamente como mancia adivinatoria, dándole un uso similar al que se obtiene del I Ching, que es la de guía que ofrece claridad ante ciertos acontecimientos en la vida de una persona. De hecho, las runas, a diferencia del I Ching, que proviene de la cultura china y posee un lenguaje más poético, transmite sus mensajes de forma clara y directa, y son más comprensibles y esclarecedores porque provienen de una cultura occidental como la nuestra, con un sistema de pensamiento racional.

En cuanto a las piezas en sí, se trata de veinticuatro pequeñas piezas, cada una con un símbolo diferente grabado (que denota un significado distinto) y una totalmente en blanco que simboliza lo desconocido. Se suelen introducir en una bolsita de terciopelo, y de ahí se van extrayendo según la tirada que se quiera hacer. La más común es la que está inspirada en las cartas del tarot, donde el consultante saca seis runas de la bolsa y se colocan en forma de cruz celtica para su correspondiente lectura. Se suele utilizar cuando la persona quiere tener una idea más completa de la situación, y sobre todo orientación para saber cómo actuar. La primera runa representa el pasado, de donde viene la persona; la segunda, la apreciación interna del individuo; la tercera el futuro, los hechos que están por acontecer y los desafíos. La cuarta runa presenta las bases de la situación de la consulta, incluyendo los hechos inconscientes que a primera vista son invisibles a nuestros ojos. La quinta indica los cambios que han de realizarse ante un determinado hecho y la sexta mostrara el mejor de los resultados u opciones que pueden extraerse de la tirada.
Aparte de su uso como oráculo esotérico, también suelen utilizarse las runas para uso como talismanes, sobre todo como protectores ante las influencias negativas y para potenciar el positivismo y la buena suerte en la persona que los lleve. Pueden ser de piedras ligeras, cuero u otro material, siempre incluyendo el símbolo de la runa de la cual queramos extraer su simbolismo y protección.
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