Consulta al oráculo
Desde hace siglos, el ser humano ha tenido un profundo deseo de llegar más allá de sus posibilidades, sobre todo en cuanto a pronosticar el futuro se refiere, para poder despejar las incógnitas que se ciernen sobre nuestras vidas. Para ello nos servimos de los oráculos, que son creaciones humanas que se basan en el poder del subconsciente. Todos los oráculos son creaciones humanas que basadas en el inquietante poder de nuestro inconsciente reciben, captan y decodifican la información vertida por ellos, con respuestas capaces de guiar nuestro diario acontecer, desde una sabiduría ancestral.
El uso de juegos y cábalas o especulaciones en forma de mensajes venidos del mas allá ha sido una constante en el mundo esotérico, siendo una gran ayuda para el consultante en forma de oráculos, tales como el tarot, I Ching, runas, etc… Un oráculo es básicamente una respuesta que da una deidad a un consultante a través de algún médium, sacerdote, manifestación física o bien a través de unos símbolos específicos. Hay algunos que han tenido mucha aceptación y que se han venido utilizando a lo largo de los siglos, como por ejemplo el oráculo I Ching, que data de la China milenaria, o el oráculo de las runas, que ya utilizaban los celtas. Estos últimos más que dar una respuesta concreta al problema planteado, suponen una orientación o consejo que el individuo ha de seguir para poder resolver la situación.

Otro oráculo bastante popular es el llamado de los Yorubas, cuyo origen se encuentra en los países de tradición afrocaribeña, y que se basan en las preguntas a los antepasados o a los orishas, deidades de esta religión. La pregunta se hace a través de un chaman o iniciado que media entre la persona y el espíritu, y se utilizan diversos elementos en el proceso, como por ejemplo frutas, joyas o bebidas alcohólicas. Otro tipo de oráculo para predecir el futuro es la acutumancia, que facilita predicciones a través de la lectura de figuras que forman las agujas al caer dentro de un recipiente con agua. Tradicionalmente, se utilizan siete agujas del mismo tamaño y grosor, y un recipiente de cerámica. Se debe practicar en un lugar tranquilo, alejado de toda distracción o influencia negativa; el consultante tomara las agujas con sus dedos pulgar e índice y con los ojos cerrados los deja caer sobre el recipiente una a una. Según las figuras que forme, podrá ser interpretado para un determinado suceso en la vida de la persona.
Asimismo, algunos videntes o médiums recurren a los dados como forma de manifestación en cuanto al futuro; los dados siempre han tenido una especial significación esotérica, ocultando en sus diversas combinaciones numéricas las respuestas a las dudas que pueda plantear una persona.
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