Astrología: lo que es arriba, es abajo
Significa que la tierra (Abajo) presenta las mismas caracteristicas que el resto del Universo (Arriba). El cielo, donde moran dioses y demas divinadades, para muchas civilizaciones, no es otro que el mismo Cosmos de donde provienen las fuerzas (Fisicas, planetarias) que afectan el comportamiento general del planeta tierra, incluido el de sus habitantes, sus estaciones y sus movimientos internos.
Cada uno de los componentes, habitantes, del planeta tierra, posee, a su vez, su propia constitucion y referencia astrologica. Es esta la que define su conducta y sus tendencias presentes y futuras, a partir de las cuales pueden explicarse o entenderse las pasadas.
De todo esto y de mucho mas se encarga La Astrologia. Viaje por las Especialidades Astrologicas y se enfrentará a conocimientos que lo sorprenderán: Fundamentos Astrologicos, la vida astrologica de personajes y acontecimientos resaltantes. Tendrá acceso a Lecciones de Astrologia básica y avanzada, la posiblidad de encontrar a su pareja ideal o de analizar los niveles de compatibilidad con alguna otra persona, compañia o empresa, y tambien el HOROSCOPO de la quincena, en el cual encontrará las tendencias generales para cada uno de los signos del Zodiaco.

Disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.
Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino.
Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado —como Leo o Piscis, por ejemplo— se están refiriendo al signo Solar de esa persona, esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.
El horóscopo está dividido también en doce casas, que comprenden el periodo de 24 horas durante el cual la Tierra completa un giro alrededor de su eje. Cada casa está relacionada con determinadas situaciones en la vida de una persona, tales como el matrimonio, la salud, el trabajo, los viajes y la muerte. Los astrólogos realizan sus predicciones interpretando la posición de los astros dentro de los signos y las casas del horóscopo.
La astrología es una práctica antigua que diferentes civilizaciones parecen haber desarrollado independientemente. Los caldeos, que vivieron en Babilonia (hoy Irak), habían desarrollado ya en 3000 a.C. una de las formas originales de la astrología. Los chinos la practicaban en el 2000 a.C. En la antigua India y en la civilización maya de América del Norte y Central se desarrollaron otras variedades. Estas civilizaciones debieron observar que determinados astros, especialmente el Sol, influían en el cambio de las estaciones y en el éxito de las cosechas. Basándose en estas observaciones desarrollaron un sistema más amplio, en el que los movimientos de otros astros como los planetas influían o representaban otros aspectos de la vida.
Hacia el siglo V a.C, la astrología se extendió a Grecia, donde filósofos como Pitágoras y Platón la incorporaron a sus estudios sobre religión y astronomía.Durante la edad media fue ampliamente practicada en Europa, a pesar de que autoridades cristianas como Agustín, arzobispo de Canterbury en 600 d.C., la condenaron. Hasta el siglo XVI muchos sabios consideraron la astrología y la astronomía como ciencias complementarias. En aquella época, los descubrimientos realizados por astrónomos como Nicolás Copérnico y Galileo Galilei socavaron algunos de los fundamentos de la astrología. A partir de entonces, pocos científicos han prestado una atención seria a la astrología.
La Astrología puede ser una ciéncia porque es un conocimiento organizado. Ella nace con la humanidad, con los hombres pré-históricos que percibieron la luz del Sol y de la Luna, y observaron las mismas constelaciones. Vieron que la Luna tiene fases y, conforme la «semana», sus plantas se desarrollaban de forma diferente. Vieron que el Sol también tiene sus estaciones, porque sentían el frío en el invierno, el nacimiento de las crías en la primavera, el calor revigorizante del verano y la caída de las hojas en el otoño. Catalogaron ese conocimiento y lo usaron en su agricultura y pecuária primitiva.
La humanidad continúa desarrollándose y la Astrología también. En aquellas noches sin luces de mercúrio y neón, sin la contaminación de hoy, hombres con insómnio miraron al cielo y percibieron que nó solo el Sol y la Luna pasaban por aquél camino de las mismas contelaciones. Habían otros, y dieron a aquellos astros los nombres de los dioses greco-romanos: Mercúrio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Mercúrio recibió este nombre por ser muy rápido, siempre cerca del Sol. Venus, la «Estrella del Alba», por ser una «estrella» muy bonita y brillante, y por ser rojo y recordar el dios de la guerra, Marte recibió su nombre. Júpiter fué llamado así por ser el mayor de todos, y Saturno, por ser el más lento, fué asociado al dios del tiempo.
Comenzaron a percibir que, conforme la posición de los planetas en el cielo, acontecían ciertos hechos importantes. Ocurrían inundaciones, guerras, epidémias... Entonces, ellos pararon para pensar. Ellos sentían que podrían prever (conferir) el futuro y eso era un enorme poder en sus manos. ¡El hombre no sería más sorprendido por la naturaleza y podrían sobrevivir a esas catástrofes! Y estudiaron. Estudiaron mucho. Hicieron tablas, cuentas y más cuentas. Esos pioneros no tenían computadoras, ni una calculadora que hoy podemos comprar en cualquier lugar... Esos hombres eran temidos. Dormían de día para estudiar el cielo por la noche con sus instrumentos ópticos rudimentarios. Cuando hacían sus previsiones, ellas ocurrían. Tildaron esos hombres de brujos, y creían que ellos estaban vinculados al demonio, al final sólo Dios puede saber el futuro. Esos hombres fueron quemados en la hogueras santas.
La Astrología paró entonces de desarrollarse. Todas las formas de adivinación del futuro fueron condenadas por la Iglesia. Sólo algunos hombres corajosos continuaron a investigar secretamente. Fué en ese momento que la Astrología se separó de la Astronomía, una parte de la Física. Aprendimos que la Tierra no es el centro del Universo, y que ella gira entorno del Sol, y que éste tiene su movimiento própio.
Más tiempo se pasa, y la mentalidad humana también cambia. La Astrología renace, crece y pasa a ser enseñada en las Universidades. Los reyes tenían sus astrólogos personales, y usan la Astrología para saber cuál el momento ideal para una coronación, declarar una guerra y salir vencedores, indicar su sucesor ideal ó mandar a matar posibles sucesores rivales. Así cada príncipe que nacía tenía su mapa hecho para aquel instánte, y sus características personales eran conocidas de antemano.
Lentamente, la Astrología sale del poder de la élite, y se vá tornando progresivamente popular. Tres planetas más son descubiertos (Urano, Neptuno y Plutón) e incorporados en la Astrología. Ahora ya estamos en el siglo XX. Con la contracultura de los años 60, la Astrología se volvió más que nunca accesible a cualquiera que se interese por ella. Estamos interesados en autoconocernos, superar nuestros bloqueos y aprimorar talentos, saber realmente quién somos y para qué venimos. Con la Astrología podemos saber, en un momento de duda, cuál camino seguir, saber si una relación afectiva es la ideal, cuál carrera profesional escojer, el porqué de un problema de salud, y muchas otras cosas más...
Para eso, todo lo que es necesário para hacer un horóscopo es la fecha (dia, mes y año), el horário exacto (hora y minutos, si de la mañana ó de la noche) y la ciudad (y pais) donde ocurrió el nacimiento. A partir de estos datos, el mapa astral natal es calculado y con el en las manos es posible decir cuál es su potencial y responder a cualquier pregunta que se tenga en mente. El mapa astral representa el cielo en el instante de su nacimiento. Ese instánte es único, como usted también lo es. Su mapa astral es como una huella digital, nadie tiene una exactamente igual. Puede ser parecida, pero nunca idéntica. Así, cada uno de los planetas estará posicionado en un signo en un punto específico y en alguno de los doce sectores del mapa y relacionandose con los otros planetas.
Cuando preguntamos a alguien cuál es su signo, y la persona responde Capricórnio ó León, ya podemos saber que ella es una persona séria y trabajadora, ó alegre y extrovertida. Pero eso no es todo. Si sabemos donde está su Luna, tendremos como esa persona se emociona. Si el Leoncito tuviera una Luna en Piscis, él podrá no ser tan alegre y extrovertido, porque él estará bien consciente de la tristeza que existe en la vida, y será sensible a la necesidad ajena. Si conocemos el Mercúrio de él, vamos a saber como ese Leoncito se expresa. Si ese Mercúrio estuviese en Virgo, su habla será calma, detallada y precisa. Vénus dirá como él ama y lo que él atrae para sí, y si ella estuviera en Libra, diremos que el Leoncito vá a necesitar siempre estar apasionado para vivir bien. Pero, si su Marte estuviese en Capricórnio, este hombre podrá preferir apasionarse por su trabajo y talves no tenga una vida afectiva tan vibrante.
Otros planetas van aportando datos a este perfil, pero un factor importante es saber en cuál signo está su Ascendiente. Este signo representará la forma de esa persona, de la misma manera que la fachada de una casa. Mirando de la acera para una casa, sabemos si sus inquilinos son ricos ó pobres, si tienen buen gusto, si gustan de plantas y animales, si tienen miedo de ladrones (el animal puede ser un rottweiller feroz), si los inquilinos son reservados (muros altos), si son cuidadosos con lo que tienen (pintura reciente, arreglos), si quieren mudarse (placa de la inmobiliária), etc. Así nuestro Leoncito de este ejemplo.
Si tuviera el Ascendiente en Acuário, él podrá ser una persona muy independiente, en principio, pero sentirá necesidad de tener alguien siempre cerca para hacerle compañia. Gustará de leer romances policiales, ó se interesará por psicología, ni siempre su dinero llegará hasta fin de mes, y podrá querer enamorar una mujer extranjera.
La Astrología es la ciencia que estudia las correspondencias existentes entre los movimientos de los cuerpos celestes alrededor de la Tierra y los acontecimientos que en ocurren en ésta última. No se trata pues, y pese a la creencia popularmente extendida, de que los acontecimientos humanos sean determinados por los movimientos planetarios, como si los astros rigieran inapelablemente nuestro destino. En realidad queda claro que la humanidad es la única responsable de sus actos, pero es posible estudiarla en conjunto a través de las secuencias cíclicas de los astros, como si leyéramos un mapa o una radiografía.
Como ciencia que es, la Astrología cuenta con un amplio cuerpo teórico derivado de las innumerables observaciones realizadas a lo largo de los siglos. Pero como todo saber humano, tiene sus limitaciones y contradicciones, y su teoría necesita ponerse constantemente al día a medida que se producen nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos. Desgraciadamente aún queda mucho camino por recorrer para despojar a la Astrología de ese velo del pasado que ha contribuido a difundir una falsa imagen de ésta, asociada a superstición, fraude e irracionalismo. Sus leyes, la mayoría actualmente en periodo de revisión, adolecen en ocasiones de una inconsistente base empírica a la luz de la ciencia actual, y, paradójicamente, .los efectos predichos en base a esas leyes son observables y comprobables en la práctica
Lejos de catalogar a la Astrología en el conjunto de las ciencias exactas, como la física o las matemáticas, su lugar está indudablemente al lado de las llamadas ciencias humanas, al mismo nivel que la psicología, la sociología o la historia.
El término «parapsicología» es frecuentemente mal utilizado, ya sea involuntariamente por ignorar su significado real o por charlatanes, excéntricos y estafadores. Esto hace necesario que definamos primero «QUE NO ES LA PARAPSICOLOGIA». El mal uso más frecuente es dado por sujetos que se anuncian en los periódicos como «parapsicólogos», en virtud de lo cual ofrecen «curas milagrosas», solucionar problemas del amor, mejorar su suerte, adivinar números de la lotería, y prácticamente sacarle de todo tipo de aprieto imaginable. Desafortunadamente no solo no existe persona conocida por la ciencia capaz de tales proezas; sino que si existiesen, no serían llamados «parapsicólogo».
Un sujeto «especial» capaz de adivinar cosas que están fuera del alcance de los órganos de los sentidos o su razonamiento lógico, o afectar la condición física (causada por una enfermedad, por ejemplo) de otra persona por medios no físicos (o sea que no aplique medicamentos, acupuntura, digitopuntura, etc.) y no psicológicos (o sea que no pueda ser atribuible el efecto placebo o a la sugestión), sería en todo caso sujeto de estudio de la parapsicología – no un «parapsicólogo».
La parapsicología se define entonces como la rama de la ciencia que intenta estudiar, aplicando el método científico, una serie de fenómenos donde la mente parece interactuar con el ambiente de una forma un tanto independiente de los medios físicos conocidos. Así, los fenómenos psi-cognitivos se refieren a el recibir información sin que medien los órganos de los sentidos. Estos se componen básicamene de la telepatía (saber lo que el otro piensa o siente), clarividencia (saber lo que está oculto: información o hechos)y la precognición(información sobre hechos aun no ocurridos). Por otro lado, los fenómenos psi-cinéticos se refieren a el efecto que la «mente» pueda tener sobre la materia: su movimiento, su forma, su composición química.
La parapsicología está actualmente en la etapa de ciencia pura (no aplicada)dado que no domina los fenómenos que estudia a un nivel que le permita prestar servicios, como lo hace la medicina y la psicología. Esto, junto a las dificultades técnicas de investigar en este campo, hace que dicha ciencia no sea muy atractiva a los científicos que prefieren invertir su tiempo en áreas que brinden un mayor rendimiento.
La parapsicología utiliza como su principal herramienta de investigación la estadística, específicamente la probabilidad. El Dr. Rhine inició estos estudios en la Universidad de Duke valiéndose de unas cartas creadas por el matemático Zener.Estas cartas constan de 5 figuras repetidas 5 veces, haciendo un mazo de 25 barajas. Mediante diferentes arreglos experimentales, el sujeto prueba su habilidad extrasensorial tratando de «adivinar» uno por uno, el símbolo de la baraja, el cual permanece fuera del alcance sensorial de este. En este arreglo, la línea del azar es de 5 aciertos. Esto significa que por simple «suerte» o «azar» pueden adivinarse 5 de las 25 cartas. Si un sujeto consistentemente acierta en más de 5 cartas, este resultado puede atribuirse a algo ajeno al «azar» o la «suerte», atribuyéndosele a la percepción extrasensorial del sujeto. Este método ha sido criticado recientemente por algunos estudiosos, poniéndose en duda su validez metodológica (véase enlace abajo: CRITICA A LA PARAPSICOLOGIA). A pesar de ello, la metodología descrita es considerada estrictamente científica.
El sistema Mecánico de educación, en la mayor parte de los lugares que imponen el modelo padrón de comportamiento, reprime e interfiere directamente en las personas, en su desenvolvimiento, consciente o inconscientemente. Este sistema «ordena» la sociedad, por un lado, al mismo tiempo en que se destaca como el formador de las opiniones, conceptos y sus consecuencias naturales: preconceptos, hábitos y vicios, un día a día frustrante, costumbres «nunca» cuestionadas y muchas veces hasta formas de racismo, entre otras cosas. Astrología, teniendo como referencia el punto de vista karmico, puede y debe ser aplicada para ayudar a liberar a las personas de esas estructuras, creadas por la relación común con la sociedad y la familia en que conviven,
como también a partir de las propias inseguridades y auto defensa. Sobre esta cuestión tenemos la definición de la Sra. Sara, especialista en parapsicología, (lamentablemente sin otros datos sobre ella), la cual dice lo siguiente: «Existe en nosotros un campo electromagnético y en el se encuentran las «cargas negativas», las cuales pueden ser simples o dobles.» «Las simples son justamente las cargas negativas recibidas primeramente a partir de la família y posteriormente a partir de la sociedad: costumbres, formas de pensar y de hablar, valores y mucho más. Las dobles son cargas negativas más complicadas, que por iniciativa propia y decisiones tomadas, acabamos creando en nosotros.» «Tanto las simples como las dobles son eliminadas a través de alguna forma de sufrimiento, el cual puede ser físico o moral. Las simples son más simples para quemar.» «Apenas es necesario asumir un cambio, muchas veces una simple manera de pensar, observando el pasado que ya no nos sirve.» «Ya las dobles exigen Arrepentimiento y desapego, mucha aproximación en relación a si mismo y una nueva conciencia.» La astrología puede ayudar permitiendo que la persona reconozca: «que ya no piensa más como ellos», «que ya no quiere más aquello». Naturalmente, con la toma de conciencia acerca de lo que se es y de lo que se quiere ser, se puede concretar un cambio, inclusive de energía, el cual permite que las cosas negativas sean quemadas y eliminadas de la vida de la persona. La astrología, utilizada como mecanismo liberador, permite que se muestren todas las posibilidades y se destaca como medio para que cada uno descubra su propia verdad.
Teniendo como base principal la NO INTERFERENCIA, se abre la porta que conduce para una Astrología que no limita ni manipula, apenas muestra los diversos caminos que llevan al todo.
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